Vanillgipferl

En estas fechas me quiero dedicar un poco a las Navidades. Como sabéis soy Alemana, y de siempre hubo en mi familia una gran tradición en la repostería Navideña. Como otras tantas familias, comenzamos a preparar los primeros dulces a principios de Noviembre. Solíamos empezar con los “Lebkuchen” (ver mi anterior Post), el Stollen, otro pastel muy típico hecho de masa de levadura, y luego pasamos a la multitud de galletas variadas. Recurrimos a recetas que fueron pasadas de generación a generación, algunos se han modificado y mejorado con el tiempo, otros nos las hemos inventado, y así, poco a poco contamos con una variedad curiosa, que un digno plazo tendrían en cualquier pastelería de categoría…
 
Dado que lamentablemente muchas costumbres se van perdiendo, a gran medida por la tremenda oferta de la repostería industrial, he decidido publicar poco a poco este secreto familiar para animar a todos de hacer un guiño a la repostería casera… Es divertido, sabe mucho mejor y es más sana. Podremos disfrutar de un manjar como en los viejos tiempos y además: ¿Nunca se te ha ocurrido de hacer un regalo culinario a tus amigos? Yo lo hago todos los años. Preparo bolsitas con una variedad de galletas, bien envuelto, con una pequeña dedicatoria para cada uno, y te aseguro que es un detalle que gusta mucho! Pruébalo!
 
Voy a estrenarme con mis galletas favoritas: Vanillgipferl… también llamadas Vanillekipferl o Vanillehörnchen. Son galletas de vainilla y almendra con forma de cuerno. Crujientes, con un sabor inolvidable. Gustan tanto en mi familia que suelo hacer tres veces la cantidad que os indico aquí… y nunca sobran!!! Se conservan hasta dos meses siempre y cuando las guardes en una caja metálica bien cerrada y en un lugar seco.
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La galleta que no puede faltar en las navidades!

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Ingredientes
  • 250 gr harina
  • 1 cucharadita de levadura en polvo
  • 125 gr azúcar
  • 20 gr azúcar de vainilla
  • 3 yemas
  • 200 gr mantequilla
  • 125 gr almendras enteras
  • 100 gr azúcar glass (aprox)
  • 1 cucharadita de Vainilla en polvo


 

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1Molimos las almendras enteras en un robot. Apartamos.

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2Separamos las yemas de las claras. Apartamos

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3Tamizamos la harina con la levadura en polvo directamente sobre la mesa.


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4Hacemos un hoyo en la harina y introducimos las yemas, el azúcar, el azúcar de vainilla…

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5…así como las almendras molidas y dispersamos al rededor la mantequilla cortada en trozos.

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6Mezclamos los ingredientes con ayuda de un cuchillo largo o una espátula pastelera.


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7A continuación amasamos con las manos hasta conseguir una masa uniforme y elástica.

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8En caso de que la masa se pega demasiado a la superficie, podemos incorporar un poco más de harina.

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9Tapamos la masa con un plástico y dejamos reposar en la nevera un mínimo de dos horas hasta que endurezca.


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10Una vez dura la masa, vamos apartando pequeños trozos y formamos un rollo.

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11A la medida que se va alargando el rollo vamos cortando para que no se rompa. Al final debemos conseguir….

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12… rollitos de aprox 8mm ø. Luego cortamos trozos de unos 5 cm de longitud.


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13Damos a los trozos cortados la forma de cuerno, o media luna y los colocamos sobre la bandeja.

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14 Mantener cierta distancia entre las galletas, dado que se hinchan bastante una vez en el horno.

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15Horneamos a 200Cº durante unos 6 minuntos aprox. La galleta debe estar ligeramente dorada.


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16Una vez fríos, deslizamos las galletas con cuidado sobre la mesa. Ojo, se rompen con facilidad.

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17Mezclamos el azúcar glass con el polvo de vainilla.

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18Esparcimos el azúcar glass mezclado, con ayuda de un tamiz, sobre las galletas. Luego los guardamos en una caja.


 

  • Si no tenemos robot para moler las almendras, podemos recurrir a las almendras molidas que venden directamente en los supermercados. El aroma sin embargo es mucho más intenso si las molimos en casa.
  • Es importante utilizar una bandeja forrado con papel de horno, o papel vegetal, para que las galletas no se peguen y no se rompan cuando las deslizamos a la mesa.
  • Antes de deslizar las galletas sobre la mesa, deja que se enfrían del todo. Cuando más calientes estén más frágiles resultan. Una vez fríos, además verás que se vuelven muy crujientes.
  • La receta da para 3 a 4 bandejas (aproximadamente unos 170 galletas)
  • Si guardemos las galletas en una caja metálica y en un lugar seco, podemos guardadlos hasta 2 meses sin problemas.
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